La influencia de las grandes tripel belgas se percibe claramente en esta creación de Yria, una cervecera que ha sabido reinterpretar estilos clásicos europeos con personalidad propia. En nariz destacan aromas de fruta madura, miel, flores y delicadas notas especiadas procedentes de la levadura. En boca ofrece una combinación armoniosa de matices afrutados y maltosos acompañados por una textura sedosa y una agradable complejidad. El final resulta elegante, persistente y ligeramente especiado, manteniendo el equilibrio característico de las mejores tripel. Marida especialmente bien con quesos de abadía, aves asadas, mariscos y platos elaborados con salsas suaves.
IBU: 30
EBC (Color): 12
Grados: 8º
Volumen: 33cl
(IVA INCLUIDO)
La influencia de las grandes tripel belgas se percibe claramente en esta creación de Yria, una cervecera que ha sabido reinterpretar estilos clásicos europeos con personalidad propia. En nariz destacan aromas de fruta madura, miel, flores y delicadas notas especiadas procedentes de la levadura. En boca ofrece una combinación armoniosa de matices afrutados y maltosos acompañados por una textura sedosa y una agradable complejidad. El final resulta elegante, persistente y ligeramente especiado, manteniendo el equilibrio característico de las mejores tripel. Marida especialmente bien con quesos de abadía, aves asadas, mariscos y platos elaborados con salsas suaves.
IBU: 30
EBC (Color): 12
Grados: 8º
Volumen: 33cl
(IVA INCLUIDO)